Mediación y Neurociencia – La importancia de las conexiones neuronales en el comportamiento humano

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Author, Date of the post, WMO Conflict Insight, Title of the post,  ISSN: 2628-6998, https://worldmediation.org/conflict-insight 

Protegido por un cofre de osamenta, se esconde un universo inmenso, único, mágico y misterioso capaz de materializar en el mundo físico, cualquier idea que se proponga. Se vislumbra en ese universo, una carretera compleja de redes y conexiones neuronales, en la que hay de 10.000 a 20.000 millones de neuronas con capacidad de interconexión infinita (1) , que según los científicos(2) generan 20 trillones de impulsos por segundo, los cuales están llenos de información y determinan tanto el pensamiento, como el comportamiento humano.

La neurociencia, es una especialidad científica muy nueva que se encarga del estudio integral del sistema nervioso, desde el funcionamiento neuronal, hasta el comportamiento de los individuos. Al inicio se concibió como una especialidad de la biología; actualmente se le describe como una ciencia interdisciplinaria que mantiene vínculos con otras áreas del conocimiento tales como la medicina, la química, la física, la psicología, las ciencias sociales y para efectos de este artículo también: la mediación.

El enorme avance tecnológico de los últimos años, ha facilitado por medio de técnicas de sistemas de neuroimagen, estudios con tomografía para emisión de positrones (PET) escáner de imagen cerebral (MRI) y otros, el estudio del cerebro humano, descifrando algunos misterios ocultos por siglos, a los más grandes eruditos, filósofos y científicos sobre los procesos del pensamiento, el lenguaje, el origen de las emociones y la expresión de los comportamientos.

Santiago Ramón y Cajal (3)(1852-1934) de nacionalidad española y novel en medicina, desarrolló la “doctrina de la neurona” la cual señala que el tejido cerebral está compuesto por células individuales. A él se le atribuye el descubrimiento entre la morfología y las conexiones entre las células nerviosas.

La neurociencia, hace un aporte invaluable a quienes nos aventuramos a estudiar, practicar o desarrollar los mecanismos de colaboración para la resolución de conflictos, tales como la negociación y la conciliación /mediación, porque nos permite comprender mejor los componentes del cerebro humano, o lo que podemos llamar en términos modernos “el hardware”.

Lo que más nos interesa a los mediadores, son aquellos descubrimientos que muestran como las conexiones neuronales inciden directamente en el pensamiento, sentir y comportamiento de las partes, el proceso de toma de decisiones y las elecciones que finalmente se toman. O lo que podríamos llamar “el software”.

Este proceso complejo de nuestro software interno, no solo depende de lo que sucede en forma espontánea dentro del sistema nervioso de manera consciente e inconsciente, sino que también se encuentra influenciado por cientos de miles de circunstancias externas como el ambiente y la interacción con otras personas.

Por medio de la compleja red de interconexión entre las neuronas, se libera energía bioquímica que al entrar en contacto con otros seres humanos, expresa un comportamiento determinado en un mundo social. El proceso de interacción humana, incide directamente en la configuración interna de nuestros pensamientos y sentimientos activando e inhibiendo zonas específicas de nuestro cerebro.

¿Qué aporte ofrece a los mediadores la neurociencia?

Nos permite comprender mejor el mundo de las percepciones, de las emociones, la relación entre razón e intuición, la generación de ideas creativas, el proceso de toma de decisiones, la educación y la inteligencia social. Me referiré a cada uno de estos temas de interés para el mediador en forma independiente, apoyada en los nuevos conocimientos que aporta la neurociencia, sin olvidar que -al igual que nuestro cerebro- unos temas se interrelacionan con los otros.

El mundo de las percepciones y la plasticidad neuronal

La plasticidad neuronal, es la propiedad que tienen las neuronas de conectarse o comunicarse entre sí, también se le conoce como sinápsis, plasticidad neuronal, o neuroplasticidad y juega un papel fundamental en la modulación de la percepción de los estímulos externos de entrada y de salida.

Las células a las que llamamos neuronas, no se ubican únicamente en el cerebro o sistema nervioso central, ellas también hacen parte del sistema nervioso periférico recorriendo todo el cuerpo humano por la médula espinal y llegan hasta todos los órganos con el objeto de captar la realidad por medio de los sentidos: la vista, el olfato, el gusto, el oído y el tacto.

Hasta los años 60 se creía que los cambios en la estructura cerebral, solo podrían tener lugar durante la infancia y que en la edad adulta las estructuras cerebrales eran imperturbables (4)  Una estructura cerebral en términos de neurociencia, es el resultado de la repetición de una sinapsis o comunicación entre neuronas, que se refuerzan una y otra vez a lo largo de un tiempo determinado, hasta que se convierten en un criterio, punto de vista, forma de entender el mundo, creencia o dogma.

Para que exista una creencia determinada, debe existir primero una repetición constante y permanente de un pensamiento que va y viene, reforzando el paso de una ruta neuronal específica. Se trata de un camino que empieza como un trazo, pasa a ser un trillo, luego una calle, una carretera hasta configurarse en una autopista dentro de nuestro cerebro. Comprender este proceso es fundamental para el desarrollo de herramientas pedagógicas de educación en manejo de conflicto, pero explica también los artilugios de la manipulación y la dominación.

Investigaciones más recientes, demuestran que el cerebro no necesariamente esta condenado a envejecer como el resto de los órganos del cuerpo humano. Si bien es cierto, todos los días unos cuantos miles de neuronas mueren, el cerebro no se agota en una única y gran autopista neuronal, sino que tiene la capacidad de continuar creando nuevas conexiones neuronales; se trata de nuevas rutas, atajos, túneles, pasos de desnivel o carreteras, que alteran, complementan o sustituyen las existentes con el objeto de adaptarse a nuevos retos y le permiten desaprender viejos esquemas, para aprender nuevas conductas, obtener nueva información, cambiar de comportamiento y almacenar nuevos recuerdos. A esto se le llama poda neuronal o poda sináptica.

En la medida en que experimentamos nuevos desafíos, nos vemos en la obligación de cuestionar rutas de pensamientos preestablecidos y es posible para nuestro cerebro desarrollar nuevas conexiones y rutas que nos muestren un nuevo punto de vista, una nueva percepción y por lo tanto un nuevo aprendizaje.

Uno de los mayores desafíos que enfrentan los mediadores en los procesos de resolución de conflictos con las partes, consiste en el manejo de las percepciones de las partes. Cada persona percibe y experimenta la realidad de una manera muy diferente, una misma situación puede resultar para una persona en algo bueno y deseable, pero para otra constituye un hecho malo y detestable.

Esto se debe a que el estímulo externo no se percibe de forma neutra en el cerebro, sino que pasa por el filtro interno de estructuras cerebrales o cosmovisión individual del mundo interno, que sintetiza, modula, interpreta y juzga dicho acontecimiento, derivando finalmente en una etiqueta, pensamiento o actuación.

La buena noticia para los mediadores, consiste en que gracias a la neuroplasticidad, no estamos condenados a tener que lidiar con personas que se mantienen eternamente aferradas y posicionadas en una trinchera, si bien el proceso puede ser lento, todas las personas tenemos la capacidad cuestionar nuestro mundo interno, mirar la situación desde otro ángulo, salir de la estrechez y encontrar el punto de equilibro que se está buscando para la resolución del conflicto.

Nuestro cerebro nos permite cambiar ideas condicionantes, estrechas y limitantes que sin duda han sido útiles en un momento determinado, para adaptarse a los nuevos retos y establecer nuevas y mejores formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

Las emociones y la inteligencia emocional

Otro de los temas objeto de estudio vital para el mediador, es el mundo de las emociones.

Procesadas por el cerebro límbico, las emociones son respuestas inherentes a la condición del ser humano. Todas las personas , independientemente de nuestro género, edad, lugar de nacimiento, cultura, condición social o económica, preparación académica, metas y cualquier otra diferencia, compartimos la experiencia del mundo emocional: el miedo, la tristeza, la alegría, la ira, asco y desprecio y la sorpresa.

Ledoux5 (1993) sostiene que las emociones son respuestas conductuales autonómicas y hormonales organizadas que implican la vinculación de los procesos cognoscitivos para lograr una adecuada interpretación de los estímulos y situaciones ambientales a fin de responder de manera adaptativa frente a estas situaciones, aún cuando suponen una amenaza para el organismo.

El aporte de neurocientíficos como Damasio6 (1996) y Ledoux (1999) permiten conocer mejor el funcionamiento cerebral de las emociones. Las emociones activan respuestas fisiológicas tales como la taquicardia, sudoración, tensión muscular y otros que una vez activadas son difíciles de controlar. El efecto de los niveles de neurotransmisores como la serotonina, dopamina , oxitocina y otras, así como la actividad entre la amígdala, le sistema límbico y la corteza cerebral responden a las emociones.

En neurociencia, se utiliza el termino “emoción” para referirse a la respuesta fisiológica del organismo mientras que el término “sentimiento” hace referencia a la experiencia consciente. Se dice que la emoción es una valoración inconsciente de un acontecimiento y el sentimiento es la reflexión consiente de la primera valoración.

A principios de los años noventa (Rizzolati y Sinigaglia 2006; Mazoz, 2007), hicieron un experimento en el cerebro de un mono, y encontraron un número de neuronas capaces de activarse, tanto en el momento de ejecutar las acciones, como en el momento de observar a otro sujeto ejecutar las mismas acciones. A estas neuronas se les llamó “neuronas espejo”.

Investigaciones de neuroimagen en seres humanos, constataron que el simple hecho de mirar como se expresan las emociones en otro ser humano, produce una activación cerebral en la persona que mira, pudiendo experimentar a nivel cerebral la misma emoción que expresa el objeto de atención .

La empatía, es el resultado de activación de las neuronas espejo en el cerebro. Este hecho resulta de relevancia para el mediador, toda vez explica lo vulnerable que somos en cuanto a nuestras emociones con respecto a los estímulos externos simplemente con mirar.

Confirma la capacidad que tenemos de poder ponernos en los zapatos del otro y comprender su punto de vista, esta facultad depende en gran medida de la existencia de neuronas espejo en el cerebro.

El conocimiento del funcionamiento de las neuronas espejo, cobra especial interés en los tiempos actuales de confinamiento por la pandemia, en que la comunicación virtual por medio de una pantalla de computadora, tablet o celular se ha convertido para muchos en la principal forma de realizar actividades laborales y de establecer relaciones afectivas a distancia.

El ejercicio de la mediación virtual parece ser una nueva modalidad, que tomará fuerza en un futuro cercano, obligando a muchos mediadores a salir de nuestra zona de confort, para configurar nuevas conexiones neuronales y lanzarnos a nuevas formas de comunicación para poder mediar en el agua profunda de las emociones de las partes por medio de una cámara digital.

Paradójicamente bajo condiciones emocionales apropiadas, nuestro cerebro puede experimentar con mayor intensidad y viveza un atardecer por medio de una fotografía o un video, que estando físicamente presente delante del evento real.

Tener conciencia de nuestras las emociones, permite conectar las neuronas del sistema límbico con las de la neocorteza cerebral y desarrollar inteligencia emocional.

La razón y la intuición

Sin entrar a considerar la división anatómica y funcional del cerebro que es sumamente compleja, se puede decir que la corteza cerebral se divide en : hemisferio derecho y hemisferio izquierdo. En el siglo XIX se consideró que el hemisferio predominante para el lenguaje era el izquierdo en donde se encuentran el área de Broca y Wernicke.

Una aproximación superficial sugiere que hemisferio derecho es más emocional mientras que el izquierdo es mas cognitivo o racional. Tradicionalmente se le asignan funciones diferentes a ambos hemisferios, pero lo que los científicos han concluido es que ambos hemisferios funcionan de manera compleja e interrelacionada. Mientras el hemisferio derecho genera las emociones, el hemisferio izquierdo las interpreta.

La intuición es la capacidad de comprender las cosas instantáneamente sin necesidad de razonar, es la vía más rápida del cerebro para llegar a una conclusión.

La intuición tiene una razón de ser biológica y evolutiva que de acuerdo con la neurociencia se relación con una zona específica del cerebro que se llama: el núcleo caudado, el cual forma parte de los ganglios basales .

La corteza cerebral está especializada en el análisis consiente de una situación nueva como si fuera familiar, en cambio los ganglios basales se focalizan en experiencias que no necesitan de un análisis consiente. Ambas partes se comunican formando un bucle de información.

Joaquín Fuster 9 describe la intuición como el pensamiento lógico inconsciente, que tiene un importante papel en la toma de decisiones en forma rápida, brusca e inesperada.

El arte de la mediación, requiere de una enorme dosis de intuición. No existe una receta para poder saber en qué momento se debe intervenir o mantenerse en silencio, no hay una técnica infalible para ganarse la confianza de las partes o una pregunta mágica que abra la puerta del diálogo entre las partes; lo que nos aporta la neurociencia es el descubrimiento que la intuición tiene una base científica10 y que es posible desarrollar destrezas para activar el sexto sentido.

La creatividad y la toma de decisiones

La creatividad, también llamada: innovación, inventiva, ingenio, imaginación o pensamiento divergente; proviene de lo que José Antonio Marina(11) llamaba: la “furia creadora”, que surge de la totalidad de la corteza cerebral promovida por las fuerzas del inconsciente, la emoción y la intuición, que crea o trasforma se crea algo nueva.

Según Chávez (2001), este proceso se desarrolla en tres etapas fundamentales: (1) asociación-integración: los sujetos realizan asociaciones entre el mundo externo y su mundo interno, y toman conciencia de ellas; (2) elaboración: el sujeto parte de estas combinaciones para producir su obra valiéndose de su propio talento; y (3) comunicación: el individuo hace pública su creación y transmite su interioridad a los sujetos receptores sobre los que produce nuevas percepciones. Estas tres fases pueden dar lugar a una retroalimentación, siendo entonces los sujetos receptores quienes se convierten en creadores a partir del nuevo mensaje creativo que han recibido .

Mejor calidad y cantidad en la información nos permiten una mejor toma de decisiones. La toma de decisiones supone según Damasio(13) una implicación emocional en algo que se considera valioso.

Las partes buscan a un mediador porque entre ellas no ha sido posible encontrar la respuesta a su conflicto, de tal forma que el conocimiento que pueda tener el mediador sobre los procesos de generación de ideas creativas y toma de decisiones es fundamental.

Sabemos que el conflicto, es una condición natural e innata al ser humano, que tiene como función restablecer una situación que afecta negativamente a dos o más partes y requiere de un nuevo equilibrio, de tal forma que intuimos que debe existir la posibilidad de que se pueda trasformar por medio del diálogo a una nueva situación, mucho más favorable para todas las partes.

La herramienta para trasformar el conflicto de la percepción de crisis a oportunidad, no está en otro lugar diferente a nuestro cerebro. Es ahí donde mediante conexiones neuronales entre la corteza cerebral y el sistema límbico, la participación de neurotransmisores y energía bioquímica, la interacción miles de factores internos y externos es posible encontrar la respuesta que se está buscando.

El proceso creativo y la toma de decisiones en los procesos de mediación dependen de la complejidad de las conexiones neuronales de las partes y de la intervención del mediador, que tiene como objetivo propiciar la facilitación del diálogo, la disrupción de ideas preestablecidas, la invitación a mirar la situación desde otros ángulos posibles, la imaginación de eventuales posibles escenarios y de la habilidad que éste tenga para sacar a las partes del bloqueo mental y abrir un mundo nuevo de ideas, inventiva y creatividad, a fin que las partes puedan tomar la mejor decisión informada posible.

La educación para el conflicto y la inteligencia social

La educación emocional es una de las innovaciones pedagógicas de los últimos años, su objetivo es el desarrollo de competencias para la vida. (Bisquerra 2000)

Después de la segunda guerra mundial, surge una corriente de educación para el desarrollo humano que considera un error trasmitir una instrucción en vez de educación. Una instrucción que se limita a contenidos neutros, sin valor o guías de interacción social no es eficaz para responder a los retos de la sociedad.

La educación para el conflicto, parte de la afirmación de que el mundo está en constante cambio y que la negociación consigo mismo y con los otros es vital. El conflicto que nace de la interacción social, permite desarrollar y poner en funcionamiento capacidades cognitivas y emocionales de las personas.

La educación para el conflicto implica habilidades como: el pensamiento alternativo que es la capacidad de poder considerar las diversas soluciones y evaluar las posibles consecuencias de cada decisión. Pero también la tolerancia a la frustración, la capacidad de pasar de la opinión personal particular y subjetiva a una visión más global, la escucha activa, la paciencia, el sentido de oportunidad, la empatía, la resilencia, el perdón, la comprensión, el agradecimiento, el poder de la palabra, el control de las propias emociones, el optimismo, la capacidad de poner límites, la prudencia, la coherencia, la autenticidad, la capacidad de ganarse la confianza, la observación.

Según Daniel Goleman(14) en su libro: Inteligencia Social, el descubrimiento más importante de la neurociencia es que nuestro cerebro esta programado para conectar con los demás. Ciertas regiones se activan, se segregan ciertas hormonas y ciertas conexiones neuronales se disparan, ese sutil tango de sentimientos serán más o menos armónico según el tipo de conexión existente entre ambos.

La revolución de las TIC (tecnologías de la información y comunicación) incluyen un conjunto de recursos tecnológicos, ofrecen la posibilidad de comunicación entre personas separadas por grandes distancias, desafiando los límites de las fronteras y culturas. Tomando como referencia los descubrimientos de la neurociencia, las nuevas herramientas virtuales y observando nuestra situación humana desde un punto lejano, podemos visualizar al planeta tierra como un gran cerebro divido en áreas, que se comunica y trasforma constantemente; los mecanismos de diálogo para la transformación de los conflictos  tales como la negociación, la mediación/ conciliación favorecen la conexión y evolución humana.

Referencias:

1 Fuster, Joaquín. Cerebro y Libertad Los cimientos cerebrales de nuestra capacidad para elegir. Barcelona: Editorial Ariel, 1930.

2 Herculano Houzel, Susana. La ventaja humana Una nueva interpretación del carácter extraordinario del cerebro humano. Rio de Janeriro: Biblioteca Buridán, 2018.

3 Premio Novel de Medicina en 1906 https://www.educacionyfp.gob.es/eslovaquia/dam/jcr:d4084062-7a3a-42a3-b06d- 95d5d1b31da1/doctrina-de-la-neurona.pdf

4 Rosenwzeig, Mark. Estudio científico: Efectos de la complejidad medioambiental y entrenamiento de la química y anatomía cerebral.

5 LeDoux JE (1993) Emotional memory sistems in the brain. Behaivor Brain Reserch https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0166432893900914

6 Damasio, Antonio R. El error de Descartes. Buenos Aires, México, Barcelona, Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello, 1994.

7 Bisquerra Alzina, Rafael. Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Editorial Síntesis.

8 Dunn, BD, Galton HC Morgan,R EvansD. Oliver C Meyer..(2010Listening to your heart: How interoception shapes emotion experience and intuitive decisión making. Psycological sciencie (2012)

9 Fuster, Joaqúin. Cerebro y Libertad. Barcelona: Editorial Ariel, 1930.

10 Malcom Gladwell Inteligencia Intuitiva Porqué sabemos la verdad en dos segundos Editorial Taurus. 2017. Robin M. Hogarth. Educar la intuición Desarrollar el sexto sentido. Ediciones Paidos, 2002.

11 Marina, José Antonio. El aprendizaje de la creatividad. Barcelona: Editorial Ariel 2003

12 Chávez, R. A. (2001). Evaluación de la relación entre creatividad, personalidad y psicopatología. México: UNAM.

13 Damasio. Op cit.

14 Daniel Goleman. Inteligencia Social. La nueva ciencia de las relaciones humanas. Editorial Kairós

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