How to cite this journal: Author, Date of the post, WMO Conflict Insight, Title of the post, ISSN: 2628 6998, https://worldmediation.org/journal/
RESUMEN
Esta reflexión parte de un encuentro con colegas durante un viaje de negocios en Asia, una conversación sin dispositivos ni interrupciones que el autor describe como un microcosmos hecho de contacto visual, gestos e intercambio directo. A partir de esa experiencia, el texto examina la forma de comunicación que se ha vuelto habitual: rápida, mediada por pantallas, y evaluada según la cantidad de aprobaciones que recibe. El autor sostiene que este modo no corresponde a la naturaleza humana y señala como indicios el aumento de la adicción al internet entre menores y la aparición de agotamiento y depresión ya en estudiantes de grado. Un segundo argumento aborda la economía de esta situación, en la que el tiempo de vida y los contenidos de los usuarios generan ganancias considerables para empresas globales sin compensación alguna, mientras los gobiernos atienden más el beneficio económico que la protección social de sus habitantes. El autor recoge de aquella conversación el término violencia estructural y concluye que el contacto personal directo sigue siendo el medio más eficaz para ejercer una influencia positiva y duradera.
PALABRAS CLAVE
Comunicación, redes sociales, violencia estructural, contacto personal, competencias sociales, adicción digital, atención, economía de la atención, responsabilidad social, educación, aislamiento, comunidad
INTRODUCCIÓN
Estimado colega, por favor entiende este corto artículo como reflexión sobre nuestra situación social contemporánea. Pongamos el foco sobre esta situación muy compleja, que pocos de nosotros deben entender completamente y menos todavía deben saber tratarla de una forma adecuada.
CUERPO PRINCIPAL
Un encuentro sin pantallas
Durante un viaje de negocios en Asia, tuve la oportunidad de encontrarme con unos colegas míos. Fue uno de estos momentos sin influencias de las redes sociales, sin conferencias telefónicas y sin mensajes escritos de alguna forma. Nos olvidamos del tiempo y creamos nuestro propio microcosmo contenido de contacto visual, gesticulaciones, intercambio de ideas y mucha risa. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué era la diferencia a lo que generalmente aceptamos como modo comunicativo común? Se trataba de nosotros mismos. Éramos un grupo de personas simpatizantes, intercambiando pensamientos iguales y desiguales, disfrutando de una conversación constructiva.
La comunicación que se nos propone
Los anuncios publicitarios intentan hacernos creer que hoy en día nuestra comunicación debe ser rápida, por medio de satélites y cables de fibra óptica. De la misma forma tienden a hacernos entender que cada información debe estar compartida para mostrar el propio nivel de ser social y de ser popular. En este punto, cada comentario adjunto a las redes sociales y comunicativas debe recibir un like lo más pronto posible, mientras el propio valor del post se identifica por la cantidad de confirmaciones positivas que recibirá.
Es mi opinión bien afirmada que una comunicación de tal modo no cabe en el concepto humano, o sea, que el ser humano no era hecho para establecer su vida alrededor de tal modo comunicativo. El crecimiento del número de niños adictos al consumo del internet me parece tan crítico como el hecho que ya estudiantes del nivel del bachelor sufren síndromes de burnout, de desilusiones y de depresiones.
Quién obtiene el beneficio
Ahora, le pido a usted que abra su mente y que tome un paso para atrás para poder observar lo que está pasando en nuestras vidas desde otro ángulo. Siendo consumidores de varios canales mediáticos, debemos realizar que muchas empresas del nivel global gozan de ganancias gigantescas anuales por medio de nuestro tiempo de vida y por medio del contenido que les ofrecemos sin pago. Aparentemente, la influencia inconsciente del reclamo parece dramática. Nos deja con el miedo de perder informaciones y avisos. A causa de esta dinámica, no solamente revisamos nuestros móviles cada rato, sino que estamos obligados a comprar los últimos modelos de celulares y de aplicaciones técnicas de cualquier modo para en fin sufrir previsibles defectos de aquellos artículos.
¿Será la vida que nosotros hemos buscado? Parece que la gran mayoría de las sociedades mundiales se pasa más tiempo enriqueciendo a otros que invirtiendo en su propio desarrollo personal o profesional. Si nosotros llegamos al punto de rechazar esta forma del terrorismo mediático, el cual está bien aceptado y apoyado por nuestros gobiernos, seremos capaces de obtener otra vez el control de nuestras vidas y el dominio de nuestros destinos. Un trágico aspecto de esta circunstancia es que nuestros gobiernos se concentran más en las ganancias económicas que en la protección y el desenvolvimiento social de sus habitantes. De esta manera, el ser humano al igual que la sociedad toma el riesgo de empobrecer constantemente más al nivel educativo y social.
Lo que se pierde
Tiempo que nosotros invertimos en las redes sociales y en los canales mediáticos generales es tiempo de vida que nosotros no dedicamos a la liberación de esta esclavitud física, mental y espiritual. Bueno sí, la comunicación por medio de redes sociales nos facilita la conexión con personas, pero ¿usted se ve todavía preparado para iniciar una conversación trivial o para hacer a otra persona sonreírle a su cara? Temo que ya muchas personas han perdido esta facilidad al igual que las otras competencias sociales, que ya no se podrán transferir a la próxima generación o sea a los propios hijos.
Violencia estructural
Regresando al principio de esta reflexión, específicamente al grupo de colegas: uno de mis compañeros de trabajo mencionó el término de violencia estructural y todos nosotros confirmamos que esto es lo que el pueblo global está sufriendo. No queríamos perder la oportunidad de disertar sobre posibles maneras de curar y resolver este estado común. Así que nos pasamos más horas todavía investigando y evaluando juntos diversas estrategias para poder iniciar un cambio en el futuro.
SÍNTESIS
La reflexión avanza desde una experiencia particular hasta una afirmación de alcance general, y el paso entre ambas es lo que sostiene el texto. La conversación descrita al comienzo no fue extraordinaria por su contenido sino por lo que estuvo ausente de ella, y esa ausencia permite al autor identificar por contraste lo que la comunicación mediada ha sustituido: el rostro, el gesto, el tiempo no medido, la risa compartida. De ahí surge el segundo movimiento, que traslada la cuestión del terreno individual al estructural. Si el tiempo que dedicamos a estos canales produce ganancias para quienes los administran, si los estados que deberían protegernos obtienen también un beneficio, y si el resultado es un empobrecimiento educativo y social que se transmite a la generación siguiente, entonces no se trata de una elección personal desafortunada sino de una disposición del orden social. Es precisamente el sentido de la expresión que el autor recoge de la conversación misma, y no uno que se le imponga desde fuera.
CONCLUSION / CONCLUSIÓN
Resumiendo lo dicho, parece cierto que cada individuo forma parte de una creación social muy compleja que implica muchas responsabilidades hacia la propia existencia y hacia la comunidad. Al ponerse en contacto físico con aquel ambiente social, es la mejor manera de crear una influencia positiva y sostenible. El intercambio personal de puntos de vista forma un gran valor social y puede fortalecer el carácter del individuo, crear amistades y armonía, basado en el intercambio de sentimientos y emociones.
Creo que se podría decir y escribir mucho más, sobre todo desde la propia experiencia. De esta manera, le pido que se tome su tiempo para reflexionar más y para escribir sus pensamientos. No deje que el mundo no tenga un beneficio de su propia identidad. Todos nosotros necesitamos escuchar y aprender del prójimo.
SOLUCIÓN POSIBLE *
El diagnóstico del autor gana fuerza cuando se precisa qué es exactamente lo que estos sistemas capturan, porque de esa precisión dependen las respuestas posibles.
Lo que se captura no es principalmente el tiempo sino la atención, y se hace mediante mecanismos diseñados para ello: la recompensa impredecible, que es el esquema de refuerzo más difícil de extinguir; la ausencia de un punto natural de término en el desplazamiento continuo; y la comparación social permanente, cuyo efecto sobre el ánimo de los adolescentes está documentado con particular consistencia en las niñas. Nombrar los mecanismos importa porque cada uno admite una respuesta distinta, y porque permite distinguir el uso que empobrece del que no lo hace. La evidencia disponible sugiere que el tiempo total de pantalla predice poco, mientras que el consumo pasivo predice bastante y el intercambio activo con personas conocidas apenas nada. Es una distinción que da la razón al autor en lo esencial y le pide precisión: no es la conexión mediada lo que sustituye al encuentro, sino un modo particular de ella.
De ahí se siguen respuestas en tres niveles, y conviene no confundirlos. En el nivel individual, las medidas que funcionan son las que actúan sobre la disposición del entorno y no sobre la fuerza de voluntad: retirar el dispositivo de la habitación donde se duerme, desactivar las notificaciones, sustituir un encuentro mediado por uno presencial cada semana. En el nivel institucional, escuelas y organizaciones pueden fijar reglas que ningún individuo puede fijar solo, y varios países han regulado el uso de teléfonos en las aulas con resultados que empiezan a medirse. En el nivel regulatorio, que es donde el autor sitúa correctamente el problema, existen ya instrumentos: normas sobre diseño adecuado a la edad, límites a los patrones de interfaz que inducen decisiones no deseadas, y obligaciones de evaluación de riesgo sistémico para las plataformas de mayor alcance. Que estos instrumentos existan no significa que basten, y sí significa que la situación descrita no es inevitable.
Conviene añadir una precisión sobre la responsabilidad de los gobiernos, que el autor señala con razón. Un estado que obtiene ingresos fiscales de estas empresas y que al mismo tiempo debe proteger a sus habitantes se encuentra ante un conflicto de intereses que rara vez se declara, y ese conflicto explica mejor que la negligencia por qué la regulación llega tarde y llega débil. Nombrarlo no resuelve nada por sí solo, y sí permite dirigir la exigencia al lugar correcto.
Finalmente, una observación desde el campo que este journal representa. El autor sostiene que se están perdiendo competencias sociales que no podrán transmitirse a la generación siguiente, y esa preocupación tiene una traducción directa en nuestro trabajo. Sostener una conversación difícil, tolerar el silencio de otro mientras piensa, leer un rostro que no coincide con las palabras, permanecer en un desacuerdo sin abandonarlo: son las capacidades sobre las que descansa toda mediación, y se adquieren únicamente practicándolas. Es un motivo más para lo que el autor propone al final, que no es una teoría sino una indicación práctica: reunirse, mirarse, y dedicar a la conversación el tiempo que necesite.
* Añadido por el Equipo Editorial de la WMO
LECTURAS RECOMENDADAS
Turkle, S. (2015). Reclaiming Conversation: The Power of Talk in a Digital Age. Penguin Press, Nueva York.
Zuboff, S. (2019). The Age of Surveillance Capitalism. PublicAffairs, Nueva York.
Twenge, J. M., & Campbell, W. K. (2018). Associations between Screen Time and Lower Psychological Well-Being among Children and Adolescents. Preventive Medicine Reports, 12, 271 a 283.
Orben, A., & Przybylski, A. K. (2019). The Association between Adolescent Well-Being and Digital Technology Use. Nature Human Behaviour, 3, 173 a 182.
Verduyn, P., Ybarra, O., Résibois, M., Jonides, J., & Kross, E. (2017). Do Social Network Sites Enhance or Undermine Subjective Well-Being? Social Issues and Policy Review, 11(1), 274 a 302.
Kross, E., Verduyn, P., Demiralp, E., et al. (2013). Facebook Use Predicts Declines in Subjective Well-Being in Young Adults. PLoS ONE, 8(8).
Reglamento (UE) 2022/2065 sobre servicios digitales, en particular las disposiciones sobre riesgos sistémicos y protección de menores.
Organización Mundial de la Salud (2019). Guidelines on Physical Activity, Sedentary Behaviour and Sleep for Children under 5 Years of Age, Ginebra.

Un honor este artículo. Realmente refleja la realidad de tejido social en la era de las TIC. Internet no cambio el mundo, cambio el entorno, y las demadas sociales tambien.
La acción social comenzaba en la familia, unidad primaria y necesaria de sociabilización. Ahora un celular divide a una mesa de dialogo .
Los algoritmos analizan perfiles de consumo, y hasta el cv tradicional, es reemplazado por un muro de facebook.
Debemos encontrar un limite entre la Inteligencia Artificial y los Derechos Humanos, y construir un futuro mas noble.
So true. Meeting in person adds an additional element to exchanges. Perhaps there will be an opportunity for WMO Fellows and members to meet in the future.